
El problema es un pequeño microcontrolador que conecta el iPhone 13 con su pantalla. Este microcontrolador debe conectarse a la nueva pantalla mediante las herramientas de Apple, que no están disponibles en talleres de reparación independientes. Los técnicos autorizados pueden obtener herramientas de sincronización para reemplazar la pantalla, lo que permite a Apple aprobar o rechazar cada reparación.

Aunque el taller de reparación puede quitar el microcontrolador de la pantalla original y agregarlo a la nueva sin usar la herramienta de emparejamiento de Apple, el proceso requiere soldadura y microscopios, lo cual es difícil y trabaja intensamente.

En respuesta a las quejas y la presión de los reparadores sobre las restricciones, Apple enviaría pronto una actualización para mantener el Face ID del iPhone funcionando después de cambiar la pantalla, según The Verge el martes.
Si Apple elimina las restricciones para mover microcontroladores a nuevas pantallas para reparaciones, el taller de reparación podrá volver a reparar la pantalla con sus herramientas para reparar sin afectar la función de Face ID.

Todavía no hay noticias recientes sobre cuándo llegará la actualización de software de Apple para simplificar las reparaciones de la pantalla del iPhone, pero iOS 15.2 se está probando actualmente y la función puede introducirse en la actualización.







